“Familia, deciros que hoy salen a la
venta todas las entradas para mis primeros conciertos de este Tour, ¡¡GANAS!!”
Revolución. Se acababa de convertir
en TT mundial, ya tenía más de dos mil retweets y un sinfín de comentarios.
Como se revolucionen tanto las entradas, lo veo difícil. Malú se había
convertido en la artista más conocida de España y de Europa. Estuvo tres meses
enteros dando concierto y patrocinándose por toda Europa y se habían disparado
sus reproducciones en YouTube. Pero Malú siempre ha preferido estar más en su
tierra, en España, donde se la llevaba apoyando más de 18 años. Su nuevo disco
ya tenía dos discos de platino y su single superaba las diez millones de reproducciones
en YouTube, pero aun así, ella no ha cambiado, sigue igual de simpática y de
generosa que siempre.
“Espero tener más suerte en la compra
de las entradas que en la firma de discos, JAJAJA”. Al final lo de la firma me
lo acabe tomando a risa y como una anécdota, mejor que seguir lamentándome…
“Primer concierto de la gira…
¡MADRID! ¡Entradas YA disponibles! ¡Nos volvemos a ver el 10 de enero!” AHHH…
Corre David, corre que se agotan. Entré en el enlace y le di a la opción de dos
entradas en Premium, 100€. Di mis datos y… Cargando… ¡YA! Lo imprimí y lo
guardé como mi tesoro más preciado. Cuando volví a mirar, estaban agotadas las
entradas en Premium y en el Goya extensibles.
Sonó el teléfono, era Pablo.
-David, ¿qué tal? He visto que ya han
salido las entradas de Malú, ¿las tienes?...
-¡EN PISTA PREMIUM!
-¡Perfecto! Por cierto, estoy preparándome
para ir ya a tu pueblo para el videoclip, ¿te llevo?-se me había olvidado
completamente…-es que como todavía tienes el coche en el taller…-uy, esto
también se me había olvidado…
-Sí, como quieras, muchas gracias por
todo, de verdad.
-Nada, paso a recogerte en 30
minutos.
Me fui corriendo a preparar la maleta.
Cogí el portátil e hice unos bocatas. Busqué “Esencial Malú” y lo dejé en la mesa
para luego ponerlo en el coche. Me llevé también “Terral” de Pablete y el
último de Dani Martín.
Telefonillo. “¿Bajas?”
-¿Vamos?-le dije ya abajo.
Metimos los trastos en el maletero,
cerré la puerta y nos montamos en el coche.
-Espera que ponga a Malú y ya
arrancas, y he traído otros dos discos, el viaje es largo.
“Aquí me ves, olvida tu vida de diez
a diez…”