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lunes, 27 de octubre de 2014

Capítulo dos.

Desperté con la canción “Pasos de cero”, ya que el disco no paró de reproducirse durante toda la noche. Qué bonito disco, Pablete se había esforzado muchísimo con él y su esfuerzo obtuvo una grandísima recompensa. Apague el reproductor de música y me fui a desayunar. Tarta de queso, mi favorita. Televisión encendida. Las noticias, “Malú triunfa con su nuevo single”. Me quedé flipado, que casualidad, estaban poniendo el videoclip mientras hablaban de ella, se había convertido en una de las artistas españolas más conocidas del mundo.
No veía el momento de que llegará el 2 de septiembre, cuando Malú sacaría su disco. Tan solo faltaban 5 días, pero se me iban a pasar eternos. No sabía qué hacer, asique me senté en frente de mi ordenador y me conecté a twitter mientras ponía música en Spotify, “Como una flor”. Madre, 2.140 seguidores. Me habían subido 140 en tan solo una noche. Vale, twitter es raro, o también puede ser que esta familia sea enorme y cada día me sorprenda más.

Habitación solitaria. La guitarra en una esquina y la mesa donde componía al lado. Mi rincón, mi parte favorita de la casa, mi sitio, mi zona privada, donde me inspiro, donde tengo los posters de Malú, donde guardo los discos de mis cantantes favoritos, ese rincón, donde espero que de ahí salga algo que me lleve al mundo de la música.

Cámara lista, guitarra afinada, letra aprendida. Estaba preparado, era la hora. Iba a grabar mi primera cover y estaba súper nervioso, porque de aquí sacaré opiniones y veré si merezco realmente la pena. Primera nota de guitarra. Primera palabra. Primer estribillo. Último estribillo. Última palabra. Última nota. Acabé despidiéndome y dando las gracias por ver el video.

Lo vi más de 30 veces, era como yo lo quería, con sentimiento, con emoción. Lo retoqué, lo recorté, le puse videos entre medias para que pareciera un videoclip… Listo. Subir. Compartir con twitter. Este vídeo lo difundiré en mi cuenta personal, donde ya alcancé los mil seguidores. Me habían hecho dos club de fans, dos cuentas preciosas. Me habían conocido por whatsapp y las había mandado algún audio. Son perfectas. Cada día las doy las gracias por estar ahí. Apague todo lo relacionado a internet y me olvide de todo. Quería llevarme una sorpresa o desilusión repentina. Hasta dentro de dos días no volveré.

Me fui a Callao, donde estaba el fnac más grande que había visto nunca. Subí hasta la planta de los discos y me fui a la sección de los más vendidos, donde Malú estaba la número 10, ya que llevaba un año y medio con aquel disco, Sí. Fui a los discos de Malú y cuando fui a coger un disco, toqué la mano de alguien.

-Uy, lo siento.-dije con cara de... “como se enfade…”

-No pasa nada.-y entonces la reconocí…

-¡¡VANESA MARTÍN!!-pegue tal grito que se giraron todos los clientes hacía mí.

-Calla, calla, que voy de incógnita.-Vanesa había mejorado mucho como cantante, sus conciertos eran increíbles y su simpatía con los fans la hizo ser más popular, hasta el punto de llenar dos palacios de los deportes.

-Bueno, ahora toca hacerse la foto, ¿verdad?-dijo quitándose las gafas de sol.
 

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