Vistas de página en total

lunes, 3 de noviembre de 2014

Capítulo tres.

Bueno, pues entonces nos vemos el 8 de noviembre.

-¡Ni lo dudes!

Ahora tocaba volver a casa, con el regalazo que me acababa de hacer Vane, me firmó el disco y me regalo una foto juntos. Que grande que es, en todos los sentidos. “A ver si alguna vez de encuentro a Malú por aquí”, pensé.

30  de agosto. Quedan tres días para que Malú sacara su disco. Que ganas de verla. Que ganas de escucharla. Que ganas. Rincón de mi habitación. Mi ordenador se estaba encendiendo, llevaba dos días sin ver nada, he estado ausente, he desconectado, para llevarme una sorpresa, una sorpresa agradable u horrible. Abrí mi cuenta de YouTube. Mis videos. “Me quedo grande tu amor” – Cover by David Guerra. 2.568 reproducciones. 156 me gustas. 3 no me gustas. Dos días. Tan solo habían pasado dos días desde que subí el video y ya tenía todo esto. Imaginaros mi cara. Twitter. Mi último tweet fue el del video. 287 retweets. 476 favoritos. Y miles de menciones felicitándome y difundiendo mi video. Habían hecho otro club de fans. Mi sonrisa se quedó en mi cara durante más de dos horas. No me lo esperaba, pero para nada. “Gracias a cada uno de vosotros, a todos los que me apoyáis y hacéis que quiera seguir adelante, ¡gracias!”.

Y con esto, me fui a dar una vuelta por los alrededores. Como siempre, el mismo parque con los mismos niños, el mismo perro con el mismo dueño, la misma abuela con el mismo nieto. Las cosas no habían cambiado, excepto por el hecho de sentirme observado. La chica que estaba sentada en un banco con el móvil me estaba mirando con cara de preocupada, como si no supiera qué hacer. De repente, se levanta, se acerca, me sonríe y me dice:
-¿Te quieres hacer una foto conmigo David?-dijo con cara de niña buena. Me quedé en el sitio. ¿Me conocía? ¿Fuimos al mi instituto? ¿Nos conocíamos de pequeños? Al ver mi reacción, siguió hablando.

-Es que me encanta como cantas, soy la de tu nuevo club de fans…-¿Qué? ¿Una fan en mi barrio? Estaba que no podía ni respirar.

-Si claro, vamos.-Sonrió. Sonreí. Y selfie que sacó la niña de unos 16 años con los mofletes rojos.

-Gracias, ídolo.-me besó y se fue dando saltos.

Imaginaos mi cara. ¿No os la imagináis? Yo tampoco me la imaginaría, la verdad. Me ha llamado ídolo. Esa palabra es demasiado grande. Y me fui. Me fui a mi casa cantando. Cantando en voz alta. Cantando emocionándome. Cantando a las flores. Cantando a los pájaros. Cantando.
1 de septiembre. Queda un día para que Malú sacara el disco. El disco. Mi futuro disco favorito. Y si había disco, había firmas, y había conciertos, y entrevistas, y sonrisas, y fotos, y tweets. Se puede decir que estaba temblando. Temblando de la emoción, de las ganas.

Tenía que tranquilizarme. Cámara. Guitarra. Canción escuchada más de mil veces. “Aprendiz”. Empezar a grabar.
Macarrones con tomate. Mi cena favorita. Tocaba ver “Los viernes al show”, por fin iba Malú, claro, estos días que Malú es la artista más esperada en toda España, los programas tienen que aprovechar a llevarla, porque después del disco va a ser nuestra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario