Vistas de página en total

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Capítulo cinco.

Me pasé el día reproduciendo el disco una y otra vez. Preciosa cada canción, el single era el número uno, pero el número 6 fue mi favorito, el que más me emociono, el que casi me saca una lágrima, la que era perfecta, la que mejor le venía a Malú, y esto era porque esta canción la compuso ella, Malú, y me emociona, me emociona que se siente en una mesa a escribir, a componer para nosotros, aunque lo haga pocas veces. Gracias.

Malú acababa de anunciar las fechas de las firmas, ¡y hoy eran en Madrid! Pensé que no lo ha difundido mucho para que no vaya mucha gente y eso no sea un jaleo. Era por la tarde, a las 18:00, iba a estar tan solo una hora. Cada año restaban más tiempo.

Ahora me tenía que sentar, pensar y relajarme. Hace unas horas canté la canción número 6 de mi nuevo disco favorito, y me convencía más que “Aprendiz”, a parte, que ya haya una cover de una canción que lleva un día, sería algo nuevo e innovador. Lo subí y preparé la mesa. Disco puesto. Impresionante, cada vez me gustaba más. No me podía creer que fuera a conocer a mi ídola en nada, en horas, en un rato, en lo que se dice un minuto. Comí y me fui hacia el corte inglés, donde Malú iba a firmar. Pero… ¿y mi coche?

-¡¡NOOO!!-grité.

Tenía el coche en el taller. Ahora tenía que coger el autobús, con lo lento que es. Tardó más de 10 minutos en llegar y eras 20 paradas. Que pesadilla. Y encima había tráfico. Me senté al fondo. Había una chica de unos 16 años con algo en la mano, no se podía ver bien porque lo estaba tapando con su chaqueta. Tenía el pelo rubio y unos ojos marrones preciosos. Estaba mirando su mano, ¿qué tendría? Al rato se le cayó una lágrima. Ahora tenía aún más curiosidad… Estaba fatal, se la veía decaída, como sin ganas de nada. Aparto su chaqueta y… ¡ERA EL DISCO DE MALÚ! Pero no entendía nada… ¿por qué estaba llorando?

-Hola, perdona, ¿vas a la firma de discos de Malú?-la pregunté sentándome a su lado.

-Sí… bueno, pero voy a llegar tarde, mis padres no me han querido llevar en su coche y este autobús no tiene buena pinta… Voy a llegar tarde y no voy a verla nunca. ¿Sabes lo que es eso?-me dijo mirándome.

-Lo sé mejor de lo que tú te piensas, porque yo también voy a su firma-dije enseñándole el disco- y te puedo asegurar que tú y yo vamos a llegar y verla por primera vez hoy.

Me miró. Se levantó y me abrazó.

-¿Eres @clubmalufans? ¿El que canta?-dijo reconociéndome.

-Creo que sí, JAJAJA, parece que soy famosos y todo, el otro día me paró una fan en la calle.

-Al final vas a ser más famoso que Malú-dijo riendose.

-Más quisiera… JAJA

Y entre risas y comentarios sobre el disco, llegamos a nuestro destino. Pero mal, llevaba firmando media hora.

-No vamos a llegar…-dijo volviendo a su anterior cara.

-Aunque no nos firme, la veremos.-dije intentándola tranquilozar.

Vimos una cola que salía por la puerta, no podía ser Malú, no, pero para nuestra mala suerte, era la fila de la firma. Media hora. Unas 250 personas por delante. Genial.

-Por lo menos lo hemos intentado…-dijo dándose la vuelta.

-Perdona pero yo he venido a ver a la Jefa, y tú igual, asique vamos a seguir intentándolo hasta el final. Por ella, por nosotros.

Y la convencí, por los pelos, aunque seguía llorando, no podía seguir viéndola así…

-“Porque te vas si caigo en un abismo donde no hay, salida”-empecé a cantar.

 -“Porque te vas si se me acaba el mundo y mi mundo eres tú”-me siguió ella.

Y seguimos cantando, y ella sonreía, se veía que le gustaba como cantaba, y se emocionó por conocerme, hablar conmigo, saber quién era, aunque fuera porque mi cuenta de Malú fuera más o menos famosa. Pero le gustaba mi voz, y eso la hacía la niña más perfecta de toda la fila.

-Gracias.-me dijo.

-Gracias a ti.

Por fin la veíamos firmando, la veíamos sentada. Sacamos nuestros móviles y la empezamos a hacer fotos, yo claramente tenía que twittear para que mi familia la viera. Y solo quedaban 10 minutos y quedaban unas 50 personas. No era nada. Nosotros podemos. Venga, sí. Sé que podemos, llevamos esperando este momento demasiado tiempo, demasiado. Me di la vuelta y vi a un montón de gente que se acababa de unir a la fila. Y llegó nuestro turno. Me temblaba el corazón, ella fue primera, ahora también estaba llorando, pero de la emoción. A Malú se la veía muy contenta, normal. Y cuando terminaron, se la llevaron, así, como si no quedáramos personas. Malú me miró, la enseñé la carta que la había escrito, intentó acercarse pero se lo impidieron, me vio llorar, y ella se fue sacando una lágrima.

martes, 4 de noviembre de 2014

Capítulo cuatro.

Empezaba “Los viernes al show” y Malú salió saludando al público. Como siempre, se sentaron y hablaron prácticamente de lo mismo que en el Hormiguero. Luego una fan salió a hacer el concurso de ganar dinero y acertó todas las preguntas que la hicieron. Luego, Malú se metió en la caja donde estaba todo el dinero que había conseguido, por el momento, y en medio minuto tenía que conseguir coger el mayor número de billetes de 20 euros posibles. Consiguió que la niña ganara mil euros. Se despidieron dándose un abrazo infinito y dos besos. Y hablando, cantando, bailando, y de más, se me paso el programa muy rápido. Y era hora de dormir. Mañana sacaba el disco por la mañana y tenía que estar bien despierto para escuchar cada canción todas las veces que hicieran falta.

2 de septiembre.

-¡¡HOY SACA MALÚ SU DISCO!!-dije gritando en mi habitación.

Estaba de los nervios, por la tarde tenía pensado quedar con una malulera que vivía también en Madrid para ir a comprarlo juntos. Se llamaba Elena, y también habíamos ido juntos a dos de los palacios que hizo Malú.

Mesa. Galletas. Tostadas. Leche. “Sí” puesto. “A prueba de ti” invadiendo mi salón. Desayuno preparado. Último desayuno antes de saber cómo será ese disco, qué canciones tendrá, que fotos pondrá. Todo. Toda. Toda ella es perfecta. Empecé a pensar en mi cover de “Aprendiz”… No sabía si publicarla. Había pensado en elegir una de las canciones del nuevo disco de Malú y hacerla mía, cantarla yo, con mi guitarra y mi cámara. No sé, pero, por si acaso, de momento no iba a subir nada.  

“¡¡FAMILIA!! Mi disco ya salió a la venta en todas las tiendas, ¡emocionada! Espero que os guste tanto como a mí y a mi equipo. OS QUIEROO”

Metro. Había quedado con Elena en la puerta del famoso Fnac de Callao a las siete y media. Tenía mucha prisa porque iba a llegar tarde, aunque ella tampoco era muy puntual. Llegué a y treinta y cinco y ella todavía no estaba.

-¡¡Bú!!-dijo Elena sorprendiéndome por detrás.

-JAJAJA, hola Elenita, creía que no habías llegado.

-Si, si, lo que quería era asustarte, pero a ti no te da miedo ni las calabazas de Halloween.-dijo haciendo reir.

-Eres tonta.

-Pues ya somos dos.

Entramos en el Fnac, subimos hasta la planta de los CD’s y vimos a una multitud rodeando los discos de Pop. Estaban comprando todos el nuevo disco de Malú y era imposible pasar. Madre. Esperamos a que salieran algunas personas y luego nos metimos en el grupo. Me quedé en el sitio. Era perfecto. Títulos perfectos. Foto perfecta. Carcasa perfecta. Portada perfecta. Nombre perfecta.
La mato, pero con amor. Me mata, pero de amor.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Capítulo tres.

Bueno, pues entonces nos vemos el 8 de noviembre.

-¡Ni lo dudes!

Ahora tocaba volver a casa, con el regalazo que me acababa de hacer Vane, me firmó el disco y me regalo una foto juntos. Que grande que es, en todos los sentidos. “A ver si alguna vez de encuentro a Malú por aquí”, pensé.

30  de agosto. Quedan tres días para que Malú sacara su disco. Que ganas de verla. Que ganas de escucharla. Que ganas. Rincón de mi habitación. Mi ordenador se estaba encendiendo, llevaba dos días sin ver nada, he estado ausente, he desconectado, para llevarme una sorpresa, una sorpresa agradable u horrible. Abrí mi cuenta de YouTube. Mis videos. “Me quedo grande tu amor” – Cover by David Guerra. 2.568 reproducciones. 156 me gustas. 3 no me gustas. Dos días. Tan solo habían pasado dos días desde que subí el video y ya tenía todo esto. Imaginaros mi cara. Twitter. Mi último tweet fue el del video. 287 retweets. 476 favoritos. Y miles de menciones felicitándome y difundiendo mi video. Habían hecho otro club de fans. Mi sonrisa se quedó en mi cara durante más de dos horas. No me lo esperaba, pero para nada. “Gracias a cada uno de vosotros, a todos los que me apoyáis y hacéis que quiera seguir adelante, ¡gracias!”.

Y con esto, me fui a dar una vuelta por los alrededores. Como siempre, el mismo parque con los mismos niños, el mismo perro con el mismo dueño, la misma abuela con el mismo nieto. Las cosas no habían cambiado, excepto por el hecho de sentirme observado. La chica que estaba sentada en un banco con el móvil me estaba mirando con cara de preocupada, como si no supiera qué hacer. De repente, se levanta, se acerca, me sonríe y me dice:
-¿Te quieres hacer una foto conmigo David?-dijo con cara de niña buena. Me quedé en el sitio. ¿Me conocía? ¿Fuimos al mi instituto? ¿Nos conocíamos de pequeños? Al ver mi reacción, siguió hablando.

-Es que me encanta como cantas, soy la de tu nuevo club de fans…-¿Qué? ¿Una fan en mi barrio? Estaba que no podía ni respirar.

-Si claro, vamos.-Sonrió. Sonreí. Y selfie que sacó la niña de unos 16 años con los mofletes rojos.

-Gracias, ídolo.-me besó y se fue dando saltos.

Imaginaos mi cara. ¿No os la imagináis? Yo tampoco me la imaginaría, la verdad. Me ha llamado ídolo. Esa palabra es demasiado grande. Y me fui. Me fui a mi casa cantando. Cantando en voz alta. Cantando emocionándome. Cantando a las flores. Cantando a los pájaros. Cantando.
1 de septiembre. Queda un día para que Malú sacara el disco. El disco. Mi futuro disco favorito. Y si había disco, había firmas, y había conciertos, y entrevistas, y sonrisas, y fotos, y tweets. Se puede decir que estaba temblando. Temblando de la emoción, de las ganas.

Tenía que tranquilizarme. Cámara. Guitarra. Canción escuchada más de mil veces. “Aprendiz”. Empezar a grabar.
Macarrones con tomate. Mi cena favorita. Tocaba ver “Los viernes al show”, por fin iba Malú, claro, estos días que Malú es la artista más esperada en toda España, los programas tienen que aprovechar a llevarla, porque después del disco va a ser nuestra.