Con un poco ayuda de Pedro al
teléfono, logramos que le gustase una versión fusionada de las dos canciones.
-Creo que puede quedar bien, pero
creo que si la cantaras con Elena sería mucho mejor, ¿no creéis?-no había
pensado en ello, Elena no era muy buena compositora, pero cantaba como los
ángeles, el único problema era su timidez.
-Es su disco, no me gustaría entrar
en él de acoplada.-dijo Elen riéndose.
-Para nada, es el disco de todos, las
personas que lo quieran comprar formarán parte de él automáticamente. La ayuda
de los músicos, productores, etc. Ese disco no tiene nada mío, solo el
contenido.-paré un rato para ver la cara de Elena al respecto.-No se habla más,
vamos a ensayar, gracias Pedro.-colgué.
Y tras este cambio, empezamos a
seleccionar las frases para cada uno, empezaría yo, el estribillo siempre
juntos y lo demás ella, creo que quedará bonito.
“Se avecinan sorpresas… ¿os acordáis
de Elena?...”
Llevaba varios días sin dar señales
de vida por mi twitter, ya era hora de demostrar que estoy activo, al igual que
mis seguidores, los cuales no dejaron de afirmar y preguntarme de qué sorpresa
se trata. Algunos habían dado en el clavo, pero luego rectificaban diciendo que
era imposible.
“Se avecinan sorpresas… ¿os acordáis
de David Guerra?”
-¡¡¡¡¡ELENA!!!!!
-¿Qué?
-Copiota.-empezamos a reírnos como si
no hubiera un mañana.
-Vasta de tonterías, vamos a seguir
ensañando.
Pasaron los días y seguía impaciente
por el concierto, quedaban dos semanas y todavía no veía el momento donde me la
encontraría sentada en su camerino preparándose para salir a darlo todo a un
escenario.
El parque del colegio fue mi última
fuente de inspiración para sacar el trak número 11 de mi disco.
“Subiendo y bajando, como el niño y
el patio”
Era una canción la cual iba a
transportar a los más mayores y no tan mayores a un mundo donde, durante tres
minutos, puedan sentir que han vuelto a aquel momento de su infancia donde no
pensabas tener ningún problema. ¿Cuántas veces hemos dicho de pequeños que
queremos ser mayores?, ¿y cuántas veces hemos dicho de mayores que queremos ser
pequeños? Creo sinceramente que no hay etapa más bonita que la niñez.
Cuando tenía todas las canciones
compuestas, empecé a cambiar alguna estrofa, algún ritmo. Me gustaba mucho, era
algo nuevo, no era el típico disco de desamor que parece que todas las
canciones eran una muy larga. Cada una tenía algo que ofrecer al público.
-Me gusta, me gusta…-dije en voz
alta.
Los de Sony Music ya habían empezado
a prepararlo todo, el lugar, el fotógrafo, el audio, etc. Pero todavía falta el
interior, la fuerza del disco. Empezaríamos a grabar justo después del
concierto de Malú, no quería estar agotado antes.
Eran las doce y media de la noche y
todo lo entretenido de la televisión se había terminado. No estaba pensando en
acostarme, pero no veía motivos para no hacerlo.
Sonó el teléfono.
-David, siento molestar a estas
horas, pero me aburro.-Pedro era un payaso.
-Ah, me llamas porque te aburres, muy
bien.
-Estaba pensando en componerte una
canción, bueno, en realidad ya lo he hecho, el aburrimiento hace mucho.
-¿Va de tu aburrimiento?
-No, va de ti, desde que te conocí
con 3 años hasta ahora.
-No contarás que me hacía pis en la
cama, ¿verdad?-reímos.
-No, más bien hablo de tu vida más
personal.
-¿La puedo oír?
-Claro, es tuya, te la regalo, aunque
ya tengas las 11 necesarias, no pasa nada por tener otra.
-Letra y música: Pedro Sánchez.
-Lo veo, lo veo.-reí.
-En dos semanas vemos a Malú, ¿qué?,
¿preparado?
-Eso te lo tendría que preguntar yo.
-Yo no. Yo me la imagino a
centímetros de mí. Nunca la he tenido a más de 10 metros.
-La firma… ¿verdad?
-Calla, calla, ese día hay que
sacarlo del calendario.
-Pues mi canción va sobre todo de ese
día.
-Ahí, ahí, convenciéndome para que no
la cante.
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