De vez en cuando salía a la calle con
un folio y un lápiz para hacer de un folio en blanco una bonita composición de
palabras aleatorias colocadas para formar un sentido a la vida. Los señores
mayores también se unieron a esto de pedirme una foto, tenían móviles mucho
mejor que el mío. Sentía la necesidad de agradecer tantas cosas a tantas
personas, gracias a ellos estaba cumpliendo un sueño que Malú me estaba
regalando simplemente por darle a un botón. Malú no paraba de aparecer en la
televisión, en la radio, en anuncios… Y es que no había otra cosa de la que
hablar que de música. España se había convertido en el país con mejor música de
toda Europa y tampoco había muchas noticias que dar, a veces aparecían
asesinatos, robos, atracos, y demás cosas que a solo los de las noticias se les
ocurre poner. Mi tono de llamada me desvió de mis pensamientos.
-¿Sí?
-Hola David, tenemos un problema.- ¿Pedro?
No se le reconocía.
-¿Qué ocurre?
-Elena, se ha intentado suicidar, su
novio le ha dejado.
Colgué inmediatamente. No podía
seguir escuchando eso. Nunca me había imaginado a Elena haciendo eso por un
chico, sobretodo porque les daba calabazas a todos, pero este para ella era
diferente.
-¿Pedro? Siento haberte colgado,
¿dónde está?
-En su casa, no ha hecho nada porque
su amiga la pilló mientras intentaba quitarse la vida, no se la puede dejar
sola.
-Ya me lo imaginaba, gracias.
Cogí mi coche ya recogido del taller
desde hace un mes y me puse camino a casa de Elena, por suerte no la ocurrió
nada.
“Deshazte de todo, lo que hemos
vivido, deshazte del miedo deshazte de mí” sonaba el estribillo de “Deshazte de
Mí” de Malú, muy apropiada ahora. No pillaba ni un semáforo en verde, no era mi
día, incluso se me terminó la gasolina a dos kilómetros de una gasolinera.
Tardé más de dos horas en llegar. Me
abrió su amiga Cris, la única que conocía realmente a Elena.
-Elena, ¿qué tal?-dije mientras me
senté en un lado de su cama.
-Gracias. Gracias por preocuparte por
mí, por ser uno de las mejores personas que he conocido, siento haberos hecho
esto, ninguno de vosotros os lo merecéis, a excepción del subnormal de mi ex.
Gracias por estar a mi lado, por ayudarme y quererme. Por tener tantas cosas en
común, por dejar cumplir mi sueño de firmar un autógrafo-me reí.-Gracias por
ser tú, espero que triunfes en algo que sabes hacer, porque se te da muy bien.
Gracias por hacerme sentir buena persona, incluso por hacerme sentir algo más
que una chica llamada Elena. Me enamoro de las personas que no debo, ¿sabes?,
me lo encontré encima de una amiga suya en un banco de la calle, habíamos
quedado ahí hacía dos horas, lo hizo aposta. Y después de eso tiene la cara de
dejarme, no me pidió perdón, su amiga se rio de mí y él no mostró cara de
tristeza en ningún momento. Sinceramente, no creo que me merezca esto,
llevábamos dos años juntos, se dice pronto, dos preciosos años donde me han
ocurrido muchas cosas, todas buenas, pero lo bueno siempre acaba cuando menos
te lo esperas. Después de esto, por si fuera poco, me mandó un audio de los
aullidos de los dos. Ese chico está mal de la cabeza, me he enamorado de un
sicópata, de un creído caprichoso. Vivo prisionera en una burbuja con otras
burbujas dentro que me hacen la vida imposible. Cuando se enteró de que me
intenté quitar la vida no se dignó a venir y pedir perdón, ¿sabes lo que hizo? Bloquearme.
Me estaba impidiendo cualquier comunicación con él, que no me importa en
absoluto, pero todo esto tendría que ser al revés, ¿no crees? A sido él quien
me ha hecho daño, no al revés.-Terminó girándose hacia el otro lado de la cama.
-¿Quieres componerme una canción?-se
me ocurrió decir.- En una canción puedes expresar todos tus pensamientos sin
que sepan si son reales o ficticios. He usado la música para desahogarme muchas
veces, y me funciona, no necesita ser una canción perfecta, ni siquiera tener
sentido, una canción empieza serlo cuando alguien la ha compuesto con el
corazón en el pecho.
-¿Me dejarías?-empezó a llorar.
-Te mereces muchísimo más Elena,
gracias a ti he aprendido lo que es amar a las personas, lo que significa la
palabra luchar, igual que me has hecho reír cuando no tenía ningún motivo para
hacerlo. Siento no poder hacer nada más, te comería a besos si hiciese falta,
dejaría la música por ti, porque prefiero un mundo sin sueños que un mundo sin ti.
-Me vas a hacer que me lo crea.
-Créetelo, anda.
-¿Cuándo empezamos a componer?
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