Era
un día muy soleado, hacía un poco de frío, pero se podía soportar fácilmente
con una chaqueta.
-David,
vamos a empezar, tienes que sentarte en la silla y empezar a cantar cuando yo
te avise. Luego irás a los maíces altos de allí y perderte, da igual por donde
vayas. Ahí es donde entra Ángela y luego viene el dueño del recinto, Pedro, que
os echará, vosotros riéndoos en todo momento, recordar que sois novios. Después
vais a la piscina y os bajáis, os grabaremos también debajo del agua. Y para
acabar, tenéis que ir corriendo al parque de enfrente y tiraros en el césped,
ahí os dais un beso y ya subimos la cámara como fin. ¿Os gusta?-nos miramos
unos a otros, no sabíamos que decir…
-Está
genial, seguramente haya varias pomas falsas…-dijo Ángela mientras nos reíamos.
-No
está nada mal para ser el principio de todo, empecemos ya.-dije con una sonrisa
de oreja a oreja.
Elena
cogió la cámara y dio la señal. Me hizo otra para que empezara a cantar. Tenía
los maíces bastante lejos, asique ya recortaríamos lo que hiciera falta. En los
maíces dejo de cantar porque me encuentro a mi pareja viniendo a mí, ¿por qué? No
lo sé, los videoclips no suelen tener mucho sentido nunca.
En
la piscina nos metimos con la ropa que llevábamos, estaba sucia del barro de
los maíces. Me estaba partiendo de risa, pero Elena no paraba de decirme que
tenía que ser así, un chiste, una historia de amor que acaba bien, como la
canción.
El
parque me recordaba a mi infancia, allí jugaba cuando apenas tenía tres años.
Me di mi primer beso allí, con diez años, era una chica rubia dos años mayor
que yo. Y ahora me veía en la misma situación 17 años después, con la única
diferencia que estaba trabajando.
Cuando
nos tiramos al césped, me quedé mirando a Ángela con una sonrisita que solía
poner yo. Me acerqué a ella, despacio, al ritmo de la música, aquí iba a sonar
el último estribillo. Me vino a la mente el momento en que Malú desaparecía en
la firma. Se me saltó una lágrima, pero seguimos, la besé, y hasta que no se me
borro ese pensamiento de la cabeza no me separe de sus labios.
-Pues
al final no hemos hecho ninguna toma falsa…-dijo Ángela aún tumbada.
-No
ha quedado tan mal, pero hay que hacer muchos retoques, hay que hacer que las
escenas vayan más lentas y recortar muchas cosas, yo creo que para pasado
mañana lo tengo listo.-dijo Elena.
-Muchas
gracias, no sé cómo pagarte todo lo que estás haciendo por mí.-la dije levantándome.
Pasé
el día allí, observando aquel pueblo donde pasé mucha parte de mi infancia. Tantos
juegos, tantos amigos, tantas reuniones, tantos momentos vividos… todo quedado
en el olvido. No tenía el móvil de ninguno porque cuando dejé de venir aquí
apenas tenía 14 años y no teníamos móviles.
Me
fui donde teníamos nuestra peña, todavía existía, pero solo iban e fiestas…
Espera, las fiestas eran en dos días, cómo no me había acordado… Y justo en ese
momento mi mejor amiga de la infancia salió del recinto donde había puesto “Aprendiz”
más de una vez.
-Beatriz…-me
quedé sin palabras.
-¿David?-se
tiró a mí, me abrazó, nunca la había visto tan triste.
-¿Pasa
algo?-me atreví a preguntarla..
-Mi
novio…-me callé, estaba esperando su continuación-Toni, me ha dejado dos días
antes de las fiestas. He venido aquí para recoger los discos y los sombreros
que traje, estas fiestas no voy a estar… ¿Y tú qué haces aquí?
-He
venido a grabar mi primer videoclip.-la saqué una sonrisa.
-¿Al
final has cumplido tu sueño?
-Estoy
en ello, sí. Pero lo que realmente quiero no ha sido posible todavía.
-Malú…
¿verdad?-parecía que volvíamos a la época en que creamos la peña, me seguía
conociendo igual de bien. Nos dimos los teléfonos y nos fuimos, no tenía buena
cara.
Volví
con Pedro y con “Terral” le empecé a contar todo.
-El
concierto de Malú se ha adelantado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario